28 de Febrero de 2009
Adiós al sueño en la prórroga

El Barça de fútbol sala perdió por 2 a 1 en la prórroga ante El Pozo Murcia en las semifinales de la Copa del Rey y dijo adiós a esta competición.
Artículo original: Barça 100%

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En los últimos instantes del encuentro, Freixas puso el 3 a 4 definitivo de penalti, pero ya sin opciones para el Noia Freixenent. Al final, 3 a 4 y victoria del Barça que consigue su cuarta Supercopa de España en las cinco ediciones disputadas hasta el momento. Artículo original: Barça 100%

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En el 67, Henry aprovechó un córner para poner el empate a 1. Con el 1 a 1 en el marcador, el lyon se cerró atrás y casi no llegó a la portería de Valdés. Por su parte, los jugadores azulgranas intentaron conseguir el segundo tanto, pero no estuvieron acertados ni en el último pase ni en la rematada. Con el 1 a 1 se llegó al final del encuentro y será el Camp Nou, el próximo 11 de marzo, quien decida que equipo es el que pasa a cuartos de final de la Champions.Artículo original: Barça 100%
El Barcelona de Pep Guardiola ha salido vivo de Lyon en un partido en el que llegó a estar contra las cuerdas. Los azulgranas jugaron un partido gris pero supieron resistir, demostraron oficio y entidad, la propia de los campeones, pues a pesar de cuajar una actuación oscura, supieron sufrir y levantar un choque que se les pudo poner muy desfavorable. El Barça de la excelencia, el Barça del gusto por el toque, del tuya, mía, el Barça de la exquisitez, también saca resultados por su carácter, ésa es la lectura que queda después del choque de esta noche.
Así fue, los blaugranas aguantaron el chaparrón, jugaron con cabeza esperando que la impetuosa presión francesa cediera en el segundo acto, después se hicieron con el balón y finalmente pusieron el empate en el marcador tras acosar a los locales a base de saques de esquina. No tuvieron claridad, no tuvieron ese toque fluido que tanto nos gusta ver, pero sí la firmeza propia de los equipos llamados a llegar lejos en esta competición, aquellos que no necesitan brillar para sacar resultados adelante.
Claude Puel le ganó la partida claramente al Barça en la primera parte. Los franceses cerraron la banda de Messi con un Toulalan omnipresente e inconmensurable y el argentino, ojo que eso es habitual cada vez que el equipo se ha jugado algo importante en Champions, desapareció. Los franceses dejaban crear a los azulgranas, pero les presionaban muy arriba, sin darles un respiro, para robar y salir disparados hacia la meta de Valdés. Además, cada jugada a balón parado se convertía en ocasión manifiesta de gol gracias a la precisión milimétrica de Juninho. El brasileño marcó de falta en el minuto 6 con cantada incluida del meta catalán y sólo la fortuna y lo bien que se emplearon los cuatro de atrás salvaron los muebles. El Barça supo resistir y nunca perdió los nervios, lo pasó mal, cierto, pero no se le vio rifar un solo balón, siempre se guió por su estilo, consciente de que el Olympique no podía estar mordiendo durante los 90 minutos del partido.
Y así fue, en la segunda parte el Olympique dio un claro paso atrás en su línea de presión. El Barça comenzó a adueñarse de la bola y embotelló a los franceses, no con un fútbol vistoso pero sí bastante efectivo. Por momentos los locales se mantenían por Lloris y sus intervenciones magistrales, pero una serie de jugadas a balón parado consecutivas acabó tirando la muralla con un remate en plancha de Henry en boca de gol. Con las tablas el equipo de Puel bajó los brazos y en todo momento dio la sensación de estar más cerca el segundo del Barça que el segundo del Lyon.
Guardiola mantuvo la calma y sale reforzado de este duelo. No introdujo cambios locos, no perdió los nervios en el comienzo del segundo tiempo sacando más delanteros, en todo momento guardó el equilibrio del equipo, confiado en que el esfuerzo sobrehumano que había hecho el Olympique lo acabaría notando. Y efectivamente los franceses acabaron fundidos y en el último tramo del choque sólo Toulalan, espectacular este jugador, mantenía el nivel en el centro del campo.
Hay que decir, al menos bajo mi punto de vista, que Puel se equivocó sacando del campo a Ederson, que estaba muy bien, creando mucho peligro por la izquierda, aprovechando los huecos que dejaba Daniel con sus subidas. Delgado nunca dio la verticalidad de Ederson y eso se notó. Tampoco tuvo profundidad Puyol, que cumplió dignamente, pero no convenció como solución para el lateral izquierdo. Por momentos se echó de menos a un lateral zurdo que acompañara los ataques y quizás Silvinho hubiera venido mejor. Y finalmente para terminar con el capítulo de nombres, tenemos que mencionar a Valdés. Se tragó el gol de Juninho y estuvo muy inseguro a lo largo de todo el choque. Para ganar una Champions es importante tener un portero seguro cien por cien y esta noche el catalán transmitió inquietud en exceso.
En cualquier caso, el Barça se lleva un buen marcador a la vuelta, buenísimo sin duda si tenemos en cuenta que en la primera parte la cosa pintaba muy fea. Pep Guardiola y sus chicos supieron remar contra corriente e incluso salvar una situación verdaderamente complicada en algunos tramos del primer periodo… Mostraron entereza y coraje en momentos adversos y salieron exitosos, y eso muchas veces es tan bueno como rizar el rizo tocando el balón, porque para ganar la Champions no basta con jugar como los ángeles, además de eso hay que tener carácter para levantar un título y el Barça lo tiene.
Artículo original: Notas de Fútbol
Al leer la frase de Johan Cruyff incluso he pegado un salto en el teclado, porque reconozco que justo lo que dice el holandés es lo que yo vengo pensando desde este sábado. El Barça cayó ante el Espanyol y el Madrid se ha colocado a siete puntos, de buenas a primeras, lo que parecía que era una Liga sentenciada se ha convertido en un campeonato abierto. De hecho, difícil era que no fuera así con el Madrid encadenando una racha de nueve triunfos consecutivos y un juego progresivamente mejor. No obstante, no veo la derrota del Barça como un palo inconmensurable o un inicio del fin, ni mucho menos. Más bien este tropiezo hay que considerarlo como un aviso a tiempo, como una prueba irrefutable de que la temporada da muchas vueltas y que si un equipo, por muy bueno que sea, pierde la humildad, si un equipo cae en la euforia desmedida y comete el error de pensar que los partidos están ganados con el simple hecho de saltar al campo, acabará pereciendo y yéndose a pique.
Si por algo se ha caracterizado Guardiola en los meses que lleva en el cargo es por mantener siempre alerta a sus jugadores. Con la derrota ante el Espanyol los azulgranas en cierto modo se han llevado un serio toque de atención que en el futuro les va a venir más que bien. En España nadie trata el fútbol como este Barça, lo importante es que los jugadores no se olviden de que ganar andando es prácticamente imposible. En ocasiones el exceso de halagos emborracha hasta los más cautos, por eso la derrota ante el Espanyol debe ser tomada como un jarro de agua fría, porque bajo mi punto de vista es eso, no un símbolo de debilidad, por más que algunos quieran vender intentando recrear viejos fantasmas de la temporada 06/07. Hay muchas diferencias entre aquel y este equipo, básicamente que el de antaño estaba colmado de estrellas empachadas de éxitos y un entrenador ciertamente conformista y que el actual cuenta con una serie de futbolistas realmente hambrientos de gestas, así como un entrenador mucho más disciplinado y ávido de triunfos. Esta derrota le vendrá bien al Barça, sin duda.
Artículo original: Notas de Fútbol